Aprende chino gratis en tu navegador
Aprende Chino gratis en tu navegador — 80 lecciones de A1 a B2, con tarjetas y práctica de pronunciación. Sin suscripción, sin descargas.
¿Por qué aprender Chino con Langula?
El idioma nativo más hablado del mundo
Con cerca de 940 millones de hablantes nativos, el mandarín te conecta con la comunidad de hablantes maternos más grande del planeta, desde China continental hasta Taiwán, Singapur y la diáspora china global.
Feedback de tono en tiempo real
La práctica de pronunciación en el navegador usa reconocimiento de voz: como el tono es parte inseparable del significado en mandarín, el sistema solo valida tu respuesta si tu entonación es correcta, dándote retroalimentación inmediata sobre algo que no puede ignorarse.
Memoriza caracteres con repetición espaciada
Las tarjetas Leitner de 5 cajas están diseñadas para el reto principal del chino: memorizar miles de hànzì. El algoritmo saca a la superficie los caracteres que más se te resisten y espacia los que ya dominas, optimizando cada minuto de estudio.
Gramática sin conjugaciones ni géneros
Mientras que los tonos y los caracteres exigen esfuerzo sostenido, la gramática del mandarín es de las más sencillas entre los idiomas importantes: sin conjugar verbos, sin género gramatical, sin casos ni plurales.
Sin app, sin registro, empieza ya
Langula funciona en el navegador —móvil o escritorio— sin instalar nada ni crear cuenta. Para una lengua de categoría IV que requiere miles de horas de práctica, eliminar la fricción del estudio diario marca la diferencia.
Certificados por nivel, progreso sincronizado
Obtén certificados al superar cada nivel —alineados aproximadamente con las bandas HSK— y activa una cuenta gratuita para sincronizar tu progreso de revisión de caracteres entre el teléfono y el escritorio sin perder tu ritmo de repetición espaciada.
Cómo funciona
Elige tu idioma
Chino ya está preseleccionado — añade tu idioma de partida y listo.
Lecciones cortas a diario
5–20 minutos al día: palabras nuevas y repasos pendientes.
Pronunciación y progreso
Repite en voz alta, sigue tu racha y desbloquea logros.
Tus primeras palabras en Chino
Desde la primera lección ya puedes saludar y dar las gracias.
De A1 a B2 — tu ruta de aprendizaje estructurada
Así se construye tu camino: cuatro niveles MCER, 80 lecciones. Cada lección te enseña 20 palabras nuevas y 6 frases de ejemplo — las tarjetas y la práctica de pronunciación las fijan antes de que se desbloquee el siguiente nivel.
Aprender más idiomas
Aprender Chino — gratis y a tu ritmo
El chino mandarín —普通话, pǔtōnghuà— es la lengua con más hablantes nativos del planeta: alrededor de 940 millones de personas lo tienen como lengua materna y más de 1.100 millones lo hablan en total. Es lengua oficial de China continental, Taiwán y Singapur, y una de las seis lenguas oficiales de la ONU. Aprenderlo significa conectar con la mayor comunidad de hablantes maternos del mundo, acceder a una economía que domina el comercio, la manufactura, la tecnología y las finanzas a escala global, y abrirse paso en una diáspora que llega a todos los continentes.
El mandarín desafía al aprendiz desde dos frentes simultáneos. El primero son los tonos: cada sílaba se pronuncia con uno de cuatro tonos léxicos más un tono neutro, y el tono forma parte del significado de la palabra, no es mero acento. Así, mā (妈, madre), má (麻, cáñamo), mǎ (马, caballo) y mà (骂, regañar) solo se distinguen por la curva de entonación. El segundo es la escritura logográfica: los caracteres hànzì (汉字) representan morfemas, no sonidos, y no existe alfabeto. La ironía del mandarín es que su gramática es de las más sencillas entre los idiomas importantes: sin conjugaciones verbales, sin género, sin casos, sin plurales.
El Instituto de Servicio Exterior de Estados Unidos clasifica el mandarín como lengua de categoría IV —las denominadas «súper difíciles»— y estima unas 2.200 horas de clase para alcanzar competencia profesional, cuatro veces más que el francés o el español. El verdadero reto no es la gramática, sino la combinación de tonos y caracteres: la alfabetización básica exige memorizar entre 2.000 y 3.000 hànzì. Un aprendiz constante puede alcanzar un nivel conversacional sólido en uno o dos años, aunque la lectura suele ir por detrás del habla precisamente por ese inventario de caracteres sin equivalente en el alfabeto latino.
Langula aborda con precisión los puntos críticos del chino. Las 80 lecciones estructuradas de A1 a B2 empiezan por cimentar el Pinyin y los cuatro tonos antes de construir gramática, porque sin esa base todo lo demás tambalea. Las tarjetas de repetición espaciada con el sistema Leitner de 5 cajas convierten la memorización de hànzì en un hábito sostenible: el algoritmo rescata los caracteres que se olvidan y espacia los que ya se dominan. La práctica de pronunciación funciona directamente en el navegador, sin instalar nada ni registrarse, y usa reconocimiento de voz en tiempo real: si el tono es incorrecto, el sistema no valida la respuesta, transformando una regla abstracta en retroalimentación concreta e inmediata.
Preguntas frecuentes
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